Una mexicana en los relevos del Jukola

Hoy os presentamos una visión diferente de la orientación y del Jukola. Lourdes Sánchez Osorio, “Luli” ha escrito para nosotros su experiencia sobre la orientación en Finlandia y en el Jukola. Está es su entrada esperamos que os guste.

Antes de mudarme a Finlandia no sabía que las carreras de orientación existían. Y antes de ir a Jukola jamás imaginé que fueran tan populares. Para mí era un deporte completamente nuevo y extraño, algo que solo los locos finlandeses disfrutaban. Pero cuál va siendo mi sorpresa cuando veo a miles de personas de diferentes países reunidas para competir en este deporte desconocido para mí.

Fui a Jukola, evidentemente, solo como espectadora. Ya había practicado las carreras de orientación en un par de ocasiones con resultados no del todo buenos, así que la carrera en relevos más grande del mundo no era el lugar ideal para hacer mis pinitos en este deporte. Además, ¿quién iba a aceptar en su equipo a una mexicana que llevaba meses de conocer la disciplina?

MuchagenteAsí que fui a ver de qué trataba la cosa. Como un espectáculo, otra cosa nueva para mí en Finlandia, algo más que platicarle a mi familia. Lo que más me impresionó de entrada fue la cantidad de gente. Como ya dije antes, nunca me imaginé que las carreras de orientación tuvieran tantos seguidores así que ver a esta enorme cantidad de personas fue impresionante, sobretodo en un país que cuenta con sólo 5,5 millones de habitantes y en donde las multitudes no son cosa de cada día.

Ya asimilada la magnitud del evento me dediqué a pasear y descubrir lo que se ofrecía: exhibiciones del ejército finlandés, puestos de comida, tiendas de artículos deportivos, interminables casas de campaña, baños portátiles. Debo decir que tras mi segunda experiencia en el Jukola, los baños portátiles suenan bastante bien. Tener que hacer mis necesidades sentada brazo a brazo y frente a frente con otras mujeres mientras el viento frío sopla por debajo no es una experiencia que esté ansiosa por repetir.

Baños

Cuando por fin el sol comenzó a esconderse por el horizonte, alrededor de las 11 de la noche, me dirigí a buscar un buen lugar para ver el comienzo de la carrera. Sin duda, fue mi parte preferida del evento. Ver a los primeros corredores de cada equipo, que sumaban más de 1500, con sus linternas en la frente correr hacia el bosque mientras abrían sus mapas fue algo que nunca olvidaré. El resto de la competencia es un poco más lenta para los espectadores. Realmente no hay mucho que ver mientras los corredores están dentro del bosque, pero cuando llegan a la meta y pasan el turno a su siguiente compañero es emocionante ver en sus caras y sus cuerpos todo el esfuerzo que pusieron. Es una carrera muy larga así que ni como espectador ni como participante puedes estar al pendiente de ella todo el tiempo, pero es gratificante estar presente en la meta para animar y echar porras a quienes van llegando.

Recuerdo también la impresión que me causó ver a personas mayores terminar la carrera. Personas que de haberlas visto sentadas quizá pensaría que a duras penas pueden caminar.

Vivir de cerca la experiencia de la carrera Jukola y ver a todos los participantes con esa energía y ganas de poner todo de su parte para que su equipo logre un buen tiempo fue sin duda motivador para querer algún día participar en una carrera. Pero debo confesar que para eso me faltan muchas horas de entrenamiento.

Luli es una Mexicana con poco tiempo viviendo en Finlandia. Tiene un videoblog en youtube donde cuenta sus experiencias en Finlandia: Luli en Finlandia www.youtube.com/lulienfinlandia

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Comentarios:

2 en Una mexicana en los relevos del Jukola

  1. Roberto dice:

    Breve, pero con sustancia. Resume, perfectamente, lo que se siente las primeras veces que practicas Orientación en competición y el Universo, fascinante y extraño, que se nos viene encima al conocer lo que hacen otras personas. Aún no he visto el vídeo.

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